Por un acuerdo entre las empresas de electrónica de Tierra del Fuego, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el gobierno provincial, que saltea los convenios del rubro, se mejorarán los salarios de los trabajadores -aunque por debajo de la inflación estimada hasta mediados de 2020- y se mantendrá sin cambios la plantilla laboral. A cambio, las compañías tendrán la flexibilidad de poder reducir las jornadas laborales o suspender empleados, según informó La Nación.

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Esta opción surge de la adenda firmada por todos los actores políticos y productivos de la isla al Acuerdo de Competitividad que habían firmado el 13 de noviembre de 2017, por el cual -tras la amenaza oficial de eliminar ventajas tributarias ligadas a impuestos internos en la reforma tributaria- los trabajadores aceptaban congelar los salarios durante dos años, mientras que las empresas se comprometían a no despedir y a mejorar los precios de televisores, celulares y equipos de aire acondicionado, entre otros productos.

La corrida cambiaria y la depresión del consumo cambiaron las condiciones tanto para los trabajadores como para las empresas. Si la inflación fue en 2018 de 47,6%, los salarios aumentaron 0% en ese sector. Por otra parte, la fuerte caída de ventas frenó la producción, agrandó el stock disponible y amplió la capacidad ociosa de esas fábricas.

Las ventas de celulares bajaron un 24,5% interanual entre septiembre y noviembre; las de TV, 30%, y las de equipos de aire, 17,2%, según los últimos datos de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte).

En ese mismo período, el desplome interanual en la producción llegó al 47,7% en celulares, 65,3% en televisores y 1,5% en aires. Para 2019, la estimación es 7,5 millones de celulares, 2,2 millones de TV y 850.000 acondicionadores de aire, indicaron en la cámara a La Nación.

En paralelo, la cantidad de trabajadores en la industria electrónica pasó de 11.324 en 2015 a 9882 en 2016, 8371 en 2017 y se mantuvo en 8334 durante el año pasado.

«Llegamos a esta renegociación por las circunstancias extraordinarias de inflación y caída de consumo, pero con la convicción de que había que sostener el acuerdo para mantener los puestos de trabajo y los logros en materia de competitividad», señaló Federico Hellemeyer, director ejecutivo de Afarte.

La adenda durará hasta junio de 2020. En ese período, las empresas podrán reducir de forma transitoria la jornada laboral hasta 140 horas por mes (actualmente está en 200) y también se podrán concertar con los empleados períodos de suspensión con el pago del 70% del salario en forma no remunerativa.

Por otro lado, los trabajadores tendrán un incremento salarial de 24% hasta mediados de 2020. Solo para este año, se estima que la inflación será de entre 28% y 31%, según las consultoras que suelen participar del Relevamiento de Expectativas (REM) del Banco Central.

Los ejecutivos de las empresas con base en Tierra del Fuego creen que las ventas se recuperarán recién a fines del tercer trimestre y si efectivamente se dan algunas condiciones específicas: la recuperación del salario real, la baja de tasas de interés, las expectativas o el estado de ánimo de los consumidores, y las posibilidades o no de que la política proselitista meta la cola en la economía.