El monóxido de carbono es un gas inodoro, incoloro e insípido que se produce por la combustión incompleta de gas, leña, carbón u otros combustibles. Su inhalación puede provocar graves consecuencias para la salud e incluso la muerte. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, falta de aire, debilidad, somnolencia y desmayos. Ante la presencia de cualquiera de estos signos, se debe ventilar inmediatamente el ambiente, salir al aire libre y comunicarse con los servicios de emergencia.
Además, Defensa Civil recuerda extremar los cuidados en el uso de calefactores, salamandras y estufas. Es importante mantener estos artefactos en buen estado, respetar las distancias de seguridad respecto de materiales combustibles, no colocar ropa u otros objetos sobre ellos y evitar dejarlos encendidos sin supervisión, especialmente durante la noche o al ausentarse del domicilio.
También se aconseja mantenerse hidratado, evitar el consumo de bebidas alcohólicas y consultar con un profesional de la salud ante cualquier malestar relacionado con las bajas temperaturas, evitando la automedicación.
Ante cualquier emergencia, las vecinas y los vecinos pueden comunicarse con la Dirección Municipal de Defensa Civil a través de la línea gratuita 103 disponible las 24 horas.
