Este trabajo se realiza en paralelo con la evaluación y reactivación de otros pozos que aún presentan posibilidades de mejora productiva “abandonar aquellos pozos que ya no producen para poder sostener y mejorar la producción en los que sí tienen futuro”, indicó.
El plan contempla el cierre de 107 pozos sin productividad, en un esquema que forma parte de la remediación de pasivos ambientales históricos. Las tareas involucran a distintas empresas de servicio, todas con mano de obra local, y se desarrollan bajo la responsabilidad operativa de YPF y la fiscalización permanente de la Provincia.
Finalmente, la directora remarcó que “el abandono responsable de pozos es tan importante como la perforación o la producción. Es una condición indispensable para una actividad hidrocarburífera ordenada, segura y sostenible en el tiempo”.
